
Características técnicas, rendimiento económico y contexto operativo
Para operadores con volúmenes limitados y una corriente de entrada homogénea y previamente acondicionada, Stokkermill Solar propone el sistema Solar Delamination: una solución de deslaminación termo-mecánica a baja temperatura (<90 °C), con una capacidad de 50–70 módulos fotovoltaicos por hora (equivalente a aproximadamente 1–1,5 t/h). El sistema está diseñado para contextos en los que el material de entrada ya ha sido desmarcado y preclasificado. Representa un punto de entrada en la cadena de reciclaje mecánico, con las limitaciones estructurales propias de esta categoría de proceso.
Proceso de reciclaje de paneles fotovoltaicos – Línea de deslaminación
Fase 1 – Recuperación del aluminio:
El módulo fotovoltaico se alimenta a la planta tras la retirada previa del marco. La fracción de aluminio se recupera en una etapa anterior y se dirige a flujos de reciclaje específicos.
Fase 2 – Deslaminación a baja temperatura (<90 °C) y recuperación de vidrio grueso:
El módulo se procesa en el deslaminador HMS. El calor moderado, inferior a 90 °C, ablanda el encapsulante EVA lo suficiente para permitir la separación mecánica de las capas laminadas. La fracción de vidrio grueso se extrae como primera salida y puede destinarse a la industria del vidrio o de la cerámica.
Fase 3 – Reducción de tamaño y clasificación granulométrica:
El material residual se tritura adicionalmente y se separa mediante sistema balístico. Esta etapa prepara el flujo de material para los procesos posteriores de separación, garantizando una granulometría homogénea antes de la entrada en la deslaminación secundaria.
Fase 4 – Deslaminación secundaria XRS y recuperación de vidrio fino:
El deslaminador XRS separa mecánicamente la fracción residual de EVA, liberando partículas finas de vidrio y polvo de silicio. La fracción de vidrio fino se recupera como segunda corriente de vidrio y puede destinarse a la industria cerámica o como árido reciclado.
Fase 5 – Refinado del EVA y recuperación de la fracción de silicio:
Un separador balístico clasifica el material residual en fracciones homogéneas de tamaño definido. La fracción de EVA se separa, mientras que el concentrado de silicio se recupera como flujo independiente, listo para su reintroducción en los mercados de reciclaje y valorización de materias primas.






















